José era un chico muy familiero, trabajador y estudioso, siempre fue muy respetuoso y aplicaba los valores que su padre le había enseñado, era muy feliz, vivía su vida a su manera, por lo menos antes de que decidiese quitarse la vida.
Esto desata la siguiente pregunta. ¿Por qué? ¿Por qué un chico que tenía tantos amigos, era querido por la sociedad y siempre estuvo rodeado por buenas juntas, y tenía el apoyo de su familia, había decidido quitarse la vida?
Acompañame a ver esta triste historia. Todo empieza y a la vez termina en la ciudad de Buenos Aires, en el barrio de Sarandí. José tenía catorce años, le gustaba jugar al fútbol y pasar un rato con amigos. Practicaba futsal en Arsenal, club del cual era fanático. Iba al colegio por la mañana, entrenaba en el club por las tardes y todos los días de la semana volvía a casa despues de las ocho de la noche. Su familia también era muy correcta, sin sobresaltos y muy respetada en toda la manzana. José tenía tres hermanos, dos varones y una hermanita bebé, imaginen, cuan pegada estaba a ella, cuanto se querían, que la primera palabra había sido José. Era buena persona y de buen corazón.