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Láminas de poesía, exposición anual 2018


Violencia

Cuando comenzaron a salir él parecía muy tranquilo y amigable, no sólo con ella sino con el resto de la familia. Pero eso sólo duró los primeros meses. Su tranquilidad se transformó en celos enfermizos, pero ella lo veía como una muestra de amor, ya que pensaba que si no había celos no había amor. 
Su relación era cada vez más violenta. Ella aparecía cada vez con más golpes, los cuales tapaba con maquillaje para que nadie los viera. 
Nunca buscó ayuda, por miedo a que él la descubriera y pasara a mayores. Por el simple hecho de que fue a comprar al supermercado de enfrente con una calza, la cual interpretó como que ella quería seducir a alguien. La mató de trece puñaladas. Murió desangrada y fue arrojada a la basura en una bolsa que el camión se llevó cuando todavía era de noche. 
Detenido como principal sospechoso. Incluso su propia familia sabía que era el culpable. La plata tapó todo, se repitió la historia, la justicia ciega, el olvido de un país. 

Melina Zaracho
ES. 47 - 4º B - 2018

Conmigo

Y hoy me levanté feliz 
Te vi sonriendo, me diste un abrazo, me dijiste te amo. El corazón me late a mil cada vez que estoy con vos. Eso sí que no sé si está bien. 
Pero me levanté feliz. Feliz porque en mis sueños te veo y aún seguís conmigo.

Marisol Sosa

Angélica

Aquel lugar bien cuidado, en el que descansaban los cuerpos de diversas personas, aquel lugar donde se derraman lágrimas frente a las lápidas. Un lugar tan triste, tan depresivo, en el cual se depositaban los cuerpos de la gente muerta, esos que abandonaron este mundo para descansar en paz. Resulta penoso ver a la gente llorar. 
Despedirse de un ser querido no es fácil, menos recordar momentos junto con una persona que ya descansa la muerte. Aquel lugar, maravilloso y horrible a la vez, alegre pero también triste, cómico y a la vez depresivo, donde la gente se despide de sus seres queridos. Aquel lugar era único… triste.

Camila Camacho
ES 47 - 4º A - 2018

Luchar por un sueño

Cuenta la historia de un chico llamado Lisandro, de 20 años, desde muy chico sueña ser boxeador, va a un gimnasio cerca de su casa, entrena todos los días para poder cumplir su sueño. 
Una vez salió a correr junto a su entrenador, entre charla y charla chocan con un boxeador profesional conocido, con muchas peleas ganadas. Lisandro le sacó un diálogo. Quedaron reunirse al día siguiente después del entrenamiento. 
Lisandro fue al lugar donde quedaron, hablaron de todo un poco. El boxeador le contó que lo había visto entrenar y que dentro de poco tendría una pelea en Ecuador, y le propuso ir con él. Ni lo pensó, dijo que sí, lo que más quería era cumplir su sueño.

***

Si supieras que me importas más de lo que crees
Si supieras que guardo tus fotografías como un tesoro
Si supieras que me emociona recibir mensajes tuyos
Si supieras que me encanta tu voz
Si supieras cuánto las canciones de amor describen lo que siento
Si supieras cuánto me gusta ver que estás feliz
Si supieras que me encanta escucharte en el teléfono
Si supieras que te extraño
Si supieras que nunca te dejaré solo
Si supieras que de tantas personas en el mundo eres la que más me importa
Si supieras que me gustás
Si supieras que te pienso a diario
Si supieras que me enamoré de ti
Si supieras que eres tan especial para mí
Si supieras que agradezco haberte conocido…

Yamila Mareco
ES. Nº 47 - 4º B - 2018

Ave de fuego

Escupió fuego, es difícil ver a un ave que escupa fuego, prácticamente porque es imposible, pero yo lo vi. 
Pensé que estaba soñando, pero comprobé que eso no era cierto después de pellizcarme repetidas veces los brazos. 
Nunca creí poder ver algo tan extraño, pero estaba ahí, viendo completamente todo. No quería quitarle la vista de encima, era un ave extremadamente hermosa, con plumas de color escarlata y el pico negro. Aun no comprendía cómo es que existía este tipo de aves, y nunca nadie reportó nada acerca de ella. Tampoco comprendía cómo es que fue a parar justo en el patio de mi casa. 
Me acerqué pocos centímetros para no asustarla y que no saliera volando, ella sólo dio dos pasos, quedamos a tan sólo unos metros de distancia, quería tocar sus plumas, aprender más de ella, saber si existían más aves como ella, y muchas cosas más que tengan que ver con ella. 
Me acerqué lentamente, tenía miedo, también curiosidad. Nunca creía tampoco que esa sería la última vez que la vería, justo al momento de estar a unos pocos centímetros, le saltó mi gato al cuello, devorándola al instante.
Emily Schwindt
4º A - ES. 47 - 2018

El Vecino

En aquel 18 de abril de 1995 Elena y su familia se mudaron a San Pedro. Elena, de sólo diez años, junto a su hermana menor de inmediato empezaron el colegio al día siguiente. Tenían sólo un vecino, el territorio no estaba bien poblado. La familia se adaptó rápido, pasaban las semanas, los meses y todo iba más que bien, los padres trabajaban y las niñas al colegio. Mamá estaba preocupada, sus hijas iban y venían solas del colegio, pero por suerte nunca pasó nada.
Lamentablemente ese día llegó. Elene no regresó de la escuela, llegó solamente su hermana, creyendo que Elena había llegado antes. Los padres buscaron por todos lados en la ciudad, toda la tarde y noche ya sin saber dónde, regresaron a casa con esa esperanza, que se había desviado en el camino. Pasó un día, no apareció; pasó un año y ni un rastro. A Elena no se la volvió a ver, la policía nunca encontró pistas, la familia quedó destrozada.

Perfecta

Y mis sensaciones se mezclan 
Mis pensamientos se nublan, no puedo 
Pensar, arrodillada, expulsando 
Todo lo que no me hace sentir “perfecta”. 
Atorándome con cosas que todavía 
No están disueltas.

Malena Silva
4º B - ES. 47 - 2018

Mi rincón en el bosque

La belleza del bosque me rodea. Busco mi ratito de libertad en mi mundo. La vida no es fácil, este rincón me ayuda a despejar la mente. Cuando llego a mi tronco me siento y cierro los ojos, dejando mi mente descansar, gozo los sonidos de la naturaleza.
Pero hay algo, el suave sonido de unos pasos, se acercan a mí.
Abro los ojos y está ahí, iluminado con la luz del sol, aparece para sacarme una sonrisa. Siempre me pregunta por qué vengo al bosque, cuando lo tengo a él. Pero no sé cómo explicarle que mi alma se libera de la rutina estando acá, cómo mi mente se ordena, todo gracias a la inquietud del bosque.

Aylén Perg
ES. 47 - 4º A - 2018

Intensa tormenta

Luca vivía en un intenso aire de violencia. En su caja sólo se escuchaban los maltratos de su padre hacia él. El piso lleno de sangre, saliva y vidrios rotos. Luca siempre estuvo sólo, tuvo la gran fortuna de ser adoptado por una familia de golpeadores. Los puños de ellos equivalían a millones de metales golpeando sin sutileza su pobre cuerpo.
Porque, sólo era un niño cuando todo comenzó.
Su padre empezó a beber, una o dos copas al día, inevitablemente, la adicción a ellas era su modo de salvación, como decidió llamarlo, muy pocas veces se encontraba sobrio. Y cuando solía hacerlo, el de cabellera rubia jamás estaba.
Debido a esto, su padre nunca logró ver lo mucho que lastimaba a su hijo, y eso era lo peor de todo. El niño lloraba, pataleaba, pero ni se inmutaba por nada. Estaba completamente embobado, perdía la noción del tiempo, olvidaba que el de ojos azules era su hijo adoptivo.

El rompecabezas

José era un chico muy familiero, trabajador y estudioso, siempre fue muy respetuoso y aplicaba los valores que su padre le había enseñado, era muy feliz, vivía su vida a su manera, por lo menos antes de que decidiese quitarse la vida.
Esto desata la siguiente pregunta. ¿Por qué? ¿Por qué un chico que tenía tantos amigos, era querido por la sociedad y siempre estuvo rodeado por buenas juntas, y tenía el apoyo de su familia, había decidido quitarse la vida? 
Acompañame a ver esta triste historia. Todo empieza y a la vez termina en la ciudad de Buenos Aires, en el barrio de Sarandí. José tenía catorce años, le gustaba jugar al fútbol y pasar un rato con amigos. Practicaba futsal en Arsenal, club del cual era fanático. Iba al colegio por la mañana, entrenaba en el club por las tardes y todos los días de la semana volvía a casa despues de las ocho de la noche. Su familia también era muy correcta, sin sobresaltos y muy respetada en toda la manzana. José tenía tres hermanos, dos varones y una hermanita bebé, imaginen, cuan pegada estaba a ella, cuanto se querían, que la primera palabra había sido José. Era buena persona y de buen corazón.

Dioses Antiguos


Cuenta la leyenda que en el año cero del calendario del rey, la tierra era habitada por dioses. No me refiero a dioses religiosos, hablo de dioses supremos, mitológicos. Los antepasados los llamaban titanes.
Tras una gran guerra sólo quedó uno, Cronos, él se encargó de dejar descendencia, dio nacimiento a sus hijos, los dioses. Cronos era un ser malvado, se comía a sus hijos. Ellos sabían que no podían hacer nada, ya que Cronos aparte de ser un titán era extremadamente poderoso, tanto que en una hora podía destruirlo todo. Ya cansados de ver a sus hermanos caer, tres de sus hijos escaparon: Poseidón, Zeus, Hades, con sus poderes de agua, trueno y fuego, y planearon una emboscada. Ellos habían oído de la existencia de una gema llamada luxcifractor, la cual tenía la capacidad de poder encerrar a cualquiera. Es así que emprendieron un viaje de diez días y al volver se dieron cuenta que casi no quedaban habitantes, sólo quedaban Atena, diosa de la sabiduría, Afrodita, diosa del amor, junto con el dios del viento, el dios de la luz, la diosa de la oscuridad, Kira, comenzaron su plan para derrocar a Cronos.

Un amor que ya se fue

Bueno, sólo quedan los recuerdos de cada momento vivido. Nunca voy a olvidarte, eso te lo aseguro. Sólo quiero que te quede grabado en la mente la palabra que más usé con vos… Te amo. 
Aprendí el significado cuando te conocí, cuando sólo importábamos vos y yo, sólo nuestro amor. Sé que la vida sigue, que personas nuevas vendrán, amores, amistades, pero jamás voy a encontrar una como vos. Con ese brillo en los ojos, con esa voz tan atrapante, con esa alegría que trasmitías. ¡Sí! Sé que la vida sigue, también sé que jamás va a ser lo mismo, ese color que le dabas a mis días, ya no van a estar, ya nunca los voy a ver porque siento que todo se volvió oscuro, todo en blanco y negro. 
Sé que uno no muere por amor, pero sé que una gran parte de mí sí, murieron mis ganas de sonreír, mis ganas de volver a amar, y todo por mi culpa…
Camila Gavilán.
ES 47 - 4º B - 2018